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ALOE VERASiempre os damos recetas para mejorar nuestro aspecto, recetas que se preparan en casa y con productos naturales, tal como el aloe vera.

Pues bien, hoy vamos a hacer todo lo contrario, en vez de hablar de algo en concreto, vamos a hablar de la planta del aloe vera; vamos a saber cuál es su procedencia, como la tenemos que cuidar y, cómo no, os vamos a dar recetas para que sepáis sacarle todo su potencial.

Una de sus principales ventajas es que penetra en las tres capas de la piel: la epidermis, la dermis y la hipodermis y además, expulsa al exterior las bacterias y los depósitos de grasa que taponan los poros de la piel. Al mismo tiempo, la acción de los nutrientes naturales, las vitaminas, los minerales, los aminoácidos y las enzimas, estimulan la fabricación de nuevas células.

Dado que es un importante regenerador celular, cicatrizante, tonificador y de un alto nivel de penetración en la piel, cuando se utiliza con regularidad ayuda a evitar las arrugas prematuras y retrasa la aparición de las propias de la edad. Asimismo, reduce la medida de los poros abiertos y puede usarse bajo el maquillaje sin problemas.

Como el Aloe Vera es astringente, es interesante combinar su aplicación con una crema hidratante, preferentemente que lleve Aloe Vera en su composición. Es un excelente filtro solar de rayos UV y, si se aplica durante un largo periodo de tiempo, elimina con bastante eficacia las manchas causadas por el sol.
El Aloe Vera, utilizado como after shave después del afeitado, nos ofrece unos resultados realmente buenos, ya que en pocos instantes regenera muchas de las células dañadas al pasar la maquinilla de afeitar. Por lo tanto, masajeando la zona afeitada con una loción con Aloe Vera, dará una sensación de gran alivio. En este sentido, también es muy eficaz cuando se usa después de la depilación: evita erupciones, granitos e irritaciones, cerrando rápidamente los poros dilatados. Tras una sesión de depilación láser, es muy probable que en la propia clínica nos recomienden una crema con Aloe vera para una mejor recuperación.

También es muy eficaz en la prevención o eliminación de pequeñas estrías, por ejemplo las que aparecen tras un embarazo. Es aconsejable la hidratación de la piel con aceite de oliva o crema hidratante después que el Aloe Vera haya penetrado en la piel.

Uso y aplicaciones terapéuticas:

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Las formas más comunes de empleo del aloe son su uso externo, mediante geles y cremas, y la administración vía oral, normalmente en forma de jarabes o zumo. El sistema primitivo de aplicación directa consistía, simplemente, en presionar la hoja cortada al medio en sentido transversal contra la zona lesionada, y mantenerla allí durante unos minutos.

Algunas de sus aplicaciones terapéuticas son:

Contrarresta la acción de las bacterias dérmicas.
Disuelve los depósitos grasos que obstruyen los poros.
Destruye las células muertas, permitiendo su eliminación, y regula el pH en las tres capas de la piel (epidermis, dermis e hipodermis).

Protege y regenera la dermis, ejerciendo sobre la piel una profunda acción bactericida, humectante y de limpieza.

Funciones antisépticas y cicatrizantes, ya que con sus nutrientes naturales ayudan a la regeneración de las células de todas las capas de la piel.

Anti-inflamatorio, analgésico, antiviral, antitóxico.

Hidrata en profundidad y es muy útil en pieles sensibles y estropeadas.

Recomendable en irritaciones, quemaduras, picaduras de insectos, heridas superficiales , erupciones, eccemas, … al acelerar el proceso de restauración celular.

En el acné juvenil, elimina la infección de los poros.

Por su acción anti-inflamatoria y analgésica, es ideal para su utilización local en articulaciones en proceso inflamatorio; así como artritis, reumatismo y dolor muscular.

Se puede utilizar como fortalecedor del cabello por sus agentes nutritivos, ya que proporciona suavidad, resistencia y flexibilidad.

Contribuye a alisar las arrugas, reducir el tamaño de los poros y es excelente como filtro solar, al proteger de sus efectos nocivos.

Ayuda a prevenir las quemaduras solares y también es muy efectiva para aliviar la piel que ha estado mucho tiempo expuesta al sol.
Se reducen las manchas oscuras de la piel y soriasis aplicando tres veces al día durante varios meses. Los resultados no son rápidos, pero sí definitivos.

Es un estimulante biogénico que activa y vivifica las células de la piel.

Excelente para cuidados del cutis (arrugas, tonalidad, textura, etc.). Su uso tonifica los tejidos flojos, las arrugas se suavizan y tienden a desaparecer.

Siembra:

El Aloe Vera, tiene dos enemigos naturales a tener en cuenta: el exceso de agua y el frío por debajo de lo 10ºC. Por otro lado, es una planta muy resistente a la plagas y a la falta de agua.

Para evitar las malas condiciones climáticas, es conveniente plantar el Aloe Vera en lugares resguardados aunque requiere mucha luz, por lo que es preferible que no esté expuesta de forma directa.

El terreno tiene que ser arenoso, aunque no es una condición imprescindible, ya que también crece en óptimas condiciones en tierras volcánicas, como es el caso de las Islas Canarias. Lo que sí es muy importante es que el terreno tenga un buen drenaje y sea ligeramente ácido.

La siembra debe realizarse dejando una distancia de dos metros entre una planta y otra, ya que el aloe echa grandes raíces y pueden llegar a enredarse unas con otras, quitándose así los recursos naturales o fusionarse hasta convertirse en marañas de matas que se ahogan entre sí. La reproducción es por estolones, siendo el otoño la mejor época del año para llevar a cabo este proceso. Nunca debe realizarse en invierno.

El riego no es un elemento imprescindible, gracias a su gran resistencia a la falta de agua. Aún así, es recomendable regarla con poca agua, lo que nos permitirá dos recolectas anuales. En caso contrario, sólo podemos cortar hojas una vez al año.

Cultivo en casa, para los que no tengan jardín.

Es mejor hacerlo en maceta de barro en vez de plástico. Este lo llenaremos con tierra normal de jardín con un 50% de turba, a partes iguales. En el fondo pondremos un drenaje de dos dedos de grava. Se cubrirá la planta hasta el nacimiento de las hojas, esperando un par de semanas, para empezar su riego, así dará tiempo a cicatrizar sus heridas durante el trasplante. Situar la planta en lugar soleado y cálido, donde tenga mucha luz de sol.

En el invierno, la protegeremos del frío. Su reproducción mediante hijos que le nacen alrededor. Cuando estos tengan una altura de cuatro dedos, se han de separar de la planta adulta. Lo podemos hacer de dos maneras: Hurgando con los dedos, hasta encontrar su unión de madre e hijo, y la otra, sacándola totalmente de la maceta, separándola de la madre con más precisión y con todas sus raíces, aprovechando así, para recortar las raíces de la planta madre, si es que las tiene demasiado largas, y añadiendo abono vegetal orgánico en la tierra al plantarlo de nuevo.

Hay que recordar, que no se puede regar durante las dos primeras semanas después de su trasplante. Cuando nacen los hijos y los trasplantamos, se dejan secar las heridas durante un par de semanas, sin exponerlos al sol directamente, pudiendo plantarlos individualmente en maceta.

Y como es habitual os voy a dar un par de trucos caseros que contienen aloe vera.

Mascarilla para el pelo con aloe vera:
_ pulpa de aloe vera
_ miel
_ yema de huevo
_ limón

Se meten todos los ingredientes en un bol y lo pasamos por la túrmix.
Nos lo extendemos en el cabello húmedo y lo dejamos reposar 10 minutos.
Aclaramos con abundante agua tibia.

Mascarilla revitalizante para el cutis con aloe vera:
_ Tomate
_ pulpa de aloe vera

Se pela el tomate y se le quitan las pipas, se pela el aloe vera y se tritura con el tomate.
Nos lo aplicamos en el rostro y lo dejamos actuar 15 minutos.
Lo retiramos con agua templada.

Y para terminar os quería dar un dato curioso.
El uso del aloe se remonta a los orígenes de la humanidad. Los chinos fueron los primeros en usar el aloe y en el antiguo Egipto era comúnmente utilizado y se referían al aloe como la planta de la inmortalidad incluyéndolo entre los regalos funerarios enterrados con los faraones. Se ha escrito que Alejandro Magno conquistó la isla Socotora en el sur de Arabia, porque en ella había gran cantidad de aloes que servirían para la curación de heridas y enfermedades de sus soldados durante las campañas.
También, Cleopatra usaba diariamente el aloe como ingrediente esencial en sus cuidados diarios.

Espero que os haya gustado.

Un saludo