piojos

¿Qué son los piojos?Los piojos son unos insectos que viven exclusivamente en el ser humano. Hay tres especies diferentes de piojos que viven en lugares diferentes.

Pediculus capitis (piojo de la cabeza).
Pediculus corporis (piojo del cuerpo).
Pediculus pubis (piojo del pubis).

El piojo de la cabeza es un insecto que vive entre los cabellos. Tiene de 2 a 4 mm de longitud, es de color grisáceo, sin alas. Se alimenta de sangre que chupa de la piel de la cabeza cuando pica a las personas. Se reproduce rápidamente; cada hembra pone de unos cien a trescientos huevos, llamados liendres, que son de color blanco y están fuertemente adheridos a la base del cabello. Hacen falta de 7 a 10 días para que se incube el huevo y se desarrolle la larva.
La vida de un piojo es de unos 30 días.

La parasitosis de piojos se llama PEDICULOSIS.

La pediculosis es corriente en escolares, sea cual sea su nivel social

La pediculosis
La pediculosis es la infestación producida por los piojos. El síntoma principal de la pediculosis producida por el piojo es el picor del cuero cabelludo, ocasionado por la irritación de la saliva que el insecto deposita en la pequeña herida de la picadura. La irritación puede ser tan intensa que, al rascarse, se pueden producir rasguños en la piel e infecciones bacterianas.

La pediculosis es corriente en escolares, sea cual sea su nivel social.

Los adultos no son propensos, actualmente, a la infestación. Se localiza principalmente en la cabeza, y en algunos casos puede afectar a cejas, pestañas y barba.

 

El contagio
La forma de transmisión más corriente de los piojos es el contagio directo. Además del contacto persona-persona, el uso de cepillos, peines, gorras y bufandas también es una vía de transmisión.

Los piojos pasan muy fácilmente de una persona (de una cabeza) a otra; por tanto, es necesario mantener medidas higiénicas adecuadas:

MEDIDAS HIGIÉNICAS:

· Revisar la cabeza de los niños, sobre todo detrás de las orejas, en la nuca y en el flequillo. ( por lo menos una vez por semana)

· Lavarles con frecuencia el pelo: dos o tres veces por semana.

· Peinarles diariamente el pelo. Limpiar los peines y los cepillos a menudo.

· Evitar compartir los útiles de limpieza personal.

 

Se desaconseja el uso de lociones y champús como prevención por cuatro razones:

El tiempo de contacto es corto.
La concentración del fármaco es baja.
La penetración del insecticida es reducida cuando el piojo está inmerso en el agua.
Las aplicaciones inadecuadas pueden favorecer la creación de resistencias.

 

La presencia de piojos

Cuando el niño se rasca insistentemente o bien la escuela avisa de la presencia de piojos, podemos comprobar su infestación. Es fácil detectar los piojos. Si se inspecciona el cuero cabelludo buscándolos, a pesar del pequeño tamaño de los piojos (2-4 mm), es fácil encontrarlos; el aspecto de caspa que tienen los huevos, sobre todo detrás de las orejas, en la nuca o en el flequillo, también es fácil de apreciar.

Si parece que hay piojos, el mejor método para comprobarlo es cepillar el pelo o pasar un peine de púas finas sobre un papel blanco. Los huevos o liendres caerán sobre el papel y se verán pequeños puntos blancos. Si comprobamos la presencia de huevos muy probablemente habrá piojos.

La incidencia

Se puede decir que el aumento de las epidemias de pediculosis está relacionado con el olvido y el exceso.

Olvido: Porque hoy en día los padres no vigilan las cabezas de los niños, dando por supuesto que no habrá piojos.
Exceso: Porque cuando, ¡sorpresa!, ¡los piojos están ahí!, se empiezan a utilizar indiscriminadamente los insecticidas disponibles en el mercado, sin hacer un tratamiento sistemático y olvidando las instrucciones de las autoridades sanitarias.
Normas de actuación

Nada más tener constancia de la infestación, hay que consultar al farmacéutico y seguir unas pautas de actuación.

Prevención del contagio a otras personas:

1. Hay que comunicarlo a las personas que conviven con el infestado o tienen contacto con él. Por tanto, hay que comunicarlo a la escuela.

2. Se tienen que desinfectar la ropa y las sábanas, los peines y cepillos, los juguetes y las alfombras y tapizados.

Ropa y sábanas: lavar a 55ºC al menos 20 minutos
Ropa que no se puede lavar: limpiar en seco o aplicar insecticida químico en polvo.
Peines y cepillos: lavar a 55ºC durante 5-10 min o sumergirlos 30 min en solución peliculicida.
Juguetes (sobre todo los de trapo): Lavar a 55ºC durante 5-10 min o sellarlos en una bolsa de plástico hermética durante 2 semanas.
Limpiar los suelos, alfombras y tapizados de la habitación.

 

 
Curiosidades

La infestación por piojos en la especie humana hace más de 3000 años que se conoce.
Hasta 1939 no se dispuso de un producto realmente eficaz, el clorofenotano o DDT. Resultó un buen pediculicida, pero su elevada toxicidad, la aparición de resistencias y sus efectos nocivos para el medio ambiente han limitado su uso.

Actualmente, las sustancias de elección son las piretrinas y sus derivados sintéticos, los piretroides.
El tratamiento es sólo para después de una infestación. Nunca para una prevención.

Una vez producida la infestación, es necesario:

Adquirir en una farmacia una loción antiparasitaria a base de piretrinas. Hay que seguir estrictamente las instrucciones de los diferentes productos comercializados, teniendo en cuenta que, con muchos de éstos, se tendrá que repetir el tratamiento varias veces para matar a los piojos que van saliendo de los huevos.

Y como siempre tenemos unos trucos caseros:

Aclarar la cabeza con agua y vinagre (la proporción es de un parte de vinagre por dos de agua).

Quitar las liendres (huevos) con la mano o con la ayuda de un peine.

También se puede comprar en una herboristería, aceite de árbol de te, se añade unas 5 gotas al champú y nos lavamos normalmente, el aroma que desprende es un buen repelente para los piojos, y nos ayuda a prevenir otra infestación.

Los tratamientos se tienen que repetir 10 días más tarde y 20 días después, por seguridad.

No olvidarse de sumergir en la loción pediculicida los objetos relacionados con el cabello (peines, cepillos, pasadores, ornamentos, etc).

ATENCIÓN: Es importante que, en las escuelas, todos los alumnos parasitados sean tratados simultáneamente, ya que se pueden producir contagios entre niños afectados todavía no tratados y niños ya tratados. Los niños no parasitados no se tienen que tratar. Los familiares afectados se tratarán también al mismo tiempo, porque podrían contagiar a los niños sanos y diseminar los piojos en la escuela.

Sería recomendable que cuando un alumno esté parasitado no asista a la escuela hasta que no siga el tratamiento.
Recuerde:

El tratamiento de la pediculosis necesita tiempo y perseverancia.
Respete las normas y las pautas.
La pediculosis no tiene nada que ver con la falta de higiene, ni tiene que ser motivo de vergüenza.
Si se respetan las normas de actuación y las pautas del tratamiento recomendado por el farmacéutico, los piojos desaparecen.